Mediación en herencias

Mediación en herencias

La partición judicial se dilata en el tiempo y resulta en la mayoría de las ocasiones muy costosa económicamente por cuanto intervienen numerosos profesionales, tales como procuradores, abogados y peritos en función del grado de contienda que se haya suscitado entre las partes. En la práctica  un procedimiento de división de herencia puede tener una duración de más de cinco años,  en función de la cuantía y de la complejidad de las cuestiones a debatir se puede prolongar en el tiempo más de diez años, con lo que la solución que se plasme en una resolución judicial será extemporánea y se difumina su efectividad con lo que llega a resultar inútil. El elevado coste económico está acompañado de un desgaste emocional que se incrementa además de por el conflicto y la contienda que se plantea, por la prolongación en el tiempo y el enquistamiento de las actitudes.

La mediación es una alternativa ideal para solucionar la partición en cualquier supuesto ya sea el causante el familiar directo o un extraño y en el que formen parte del inventario cualquier bien o derecho por cuanto el mediador podrá en todo caso ayudar a encauzar la solución más adecuada y equitativa sin que suponga a las partes una carga inabordable la división de la herencia.